Gobernador Paco demanda al Gobierno a mantener firmeza en la frontera tras ingreso de vehículo a campo minado
La máxima autoridad regional advirtió que el crimen organizado está asumiendo riesgos mortales debido al cerco de seguridad actual, por lo que instó al nivel central a no retroceder y profundizar el control territorial en Arica y Parinacota.
La destrucción de una camioneta vinculada al contrabando tras ingresar de manera irregular a un campo minado en la frontera de Arica dejó en evidencia las extremas medidas que están tomando las bandas delictuales en el extremo norte del país.
Frente a este grave incidente, el gobernador regional, Diego Paco Mamani, fue enfático en señalar que este hecho refleja el impacto de los controles vigentes, lanzando un exigente llamado al Ejecutivo para no ceder terreno en la protección de la soberanía.
La autoridad regional explicó que el desplazamiento de estas rutas ilícitas hacia zonas de riesgo mortal es una consecuencia directa del trabajo de resguardo impulsado en la línea limítrofe. "El 2025, el contrabando se realizaba acá, entre las dos fronteras entre Chile y Perú. Hoy se están moviendo a otras zonas de este sector y eso es producto del fortalecimiento e implementación de distintas medidas en la zona fronteriza", precisó el gobernador.
Para el jefe regional, el nivel de temeridad de estas bandas demuestra la urgencia de mantener una política de Estado inflexible, asumiendo la realidad de quienes construyen patria en los límites del país. "El crimen organizado está dispuesto a dar su vida para poder obtener grandes sumas de dinero ilícito", advirtió la autoridad frente a la gravedad del incidente.
En ese contexto, el gobernador Paco elevó una solicitud directa al Palacio de La Moneda para continuar blindando a la región. "Es por esa razón que le queremos pedir al Presidente que siga implementando medidas efectivas para recuperar el control de nuestras fronteras", enfatizó. La autoridad concluyó asegurando que el resguardo de Arica y Parinacota es una tarea impostergable que requiere de un compromiso inquebrantable y sin retrocesos desde el nivel central frente a la delincuencia.